lunes, 18 de mayo de 2015

¿Cómo... plantear preguntas de investigación? (Para reforzar la construcción del Protocolo)

En el comienzo está el asombro 


El ser humano ha sido definido como “simio desnudo”, como “animal racional”, como 
“animal que fabrica instrumentos”, como “ser dotado de conciencia”... Pero, con toda justicia,  puede definírselo también como “animal que hace preguntas”. En un sentido muy profundo, la  capacidad de hacer preguntas se encuentra en la base de la condición humana. 

Los seres humanos no hacemos preguntas por capricho: las hacemos porque la realidad nos produce asombro, porque la existencia no nos deja indiferentes. “La filosofía nace del asombro”, decía Aristóteles; con ello quería decir que todo el conocimiento de que es capaz el ser humano sólo  puede desarrollarse porque la realidad, al suscitar nuestra admiración, al despertar nuestra curiosidad,  nos genera inquietudes y preguntas. 

¿Por qué las manzanas no caen para arriba? ¿Cómo se vería el universo si viajáramos en un  rayo de luz? ¿Por qué sólo existen dos sexos y no cinco? ¿Por qué los aztecas no conquistaron  Europa? Preguntas como éstas revelan que la realidad no está simplemente dada: está llena de  problemas fascinantes, de rompecabezas que desafían el intelecto. Por eso el primer paso en el  planteamiento de preguntas consiste en abrir los ojos ante el carácter esencialmente problemático de  la realidad. 

Abrir los ojos a la realidad no es sencillo. El asombro es una flor que se marchita con 
facilidad. Y se marchita porque, a fuerza de costumbre, la realidad se vuelve plana y aburrida, o  porque se piensa que sólo lo sobrenatural es motivo de admiración. Pero el asombro genuino nace  de captar la realidad tal como es, plena de riqueza y variedad, y al mismo tiempo descubrir que las  cosas no son sólo lo que aparentan ser. Como decía Chesterton, “lo admirable no es que el sol no  salga un día, sino que salga todos los días”. El asombro nos acecha en todas partes; no hay esquina  de la realidad, por humilde que sea, que no pueda suscitarlo. 

Luego, vienen las preguntas 

El asombro por sí solo no basta: hay que precisar los problemas y formular las preguntas 
respectivas. Sólo mediante la búsqueda de solución a los problemas el asombro se transforma en  conocimiento y así como sentir asombro no es cosa de magia, plantear preguntas tampoco lo es; en  todas las áreas del saber hay temas interesantes de investigación.  La etimología indica que “investigar” es “seguir las huellas” de un problema. No existe una  diferencia esencial entre los problemas de la vida diaria y los de la investigación científica. “¿Qué hay  que hacer para conseguir un buen empleo?” o “¿Cómo evaluar el desempeño financiero de una  empresa?” son problemas legítimos; “¿Cómo se comportan las partículas subatómicas?” o “¿Cuáles son los efectos de la globalización en la estructura de la sociedad?” también lo son. 

Lo importante es identificar el problema y plantear la pregunta correspondiente. En la 
investigación académica, encontrar un problema es hallar una mina de oro: si las preguntas derivadas son significativas y pertinentes, pueden motivar años de trabajo fecundo.

¿Qué hay que hacer? 

Einstein decía: “hacer nuevas preguntas o considerar anteriores desde otro punto de vista requiere  creatividad”. La creatividad, empero, no es sólo un don natural: es el fruto del trabajo y la disciplina. Como en todo trabajo creativo, para plantear preguntas no hay fórmulas de validez universal; sin embargo, hay  estrategias que Ud. puede probar: 

1) El hábito del por qué. Si su novio o novia le dice: “ya no más”, inmediatamente Ud. le pregunta: ¿por qué?  La realidad es como una novia o novio caprichoso; por alguna razón, decidió que las manzanas no caen  para arriba y que sólo hay dos sexos y no cinco. ¿Por qué? Haga de la realidad una especie de  compañero sentimental; preocúpese por sus caprichos, desarrolle el hábito de preguntarle porqué. Un  día sin porqués es un día perdido; una asignatura sin porqués es una asignatura perdida. 

2) La exploración del tema. En esta fase Ud. efectúa el “reconocimiento del terreno”; es su oportunidad para  explorar de una manera amplia el tema de interés. La exploración se basa en el estudio sistemático de los  textos escogidos para tal fin, pero no excluye otro tipo de fuentes: tablas estadísticas, medios masivos,  bases de datos, estudios de caso, etc. 

3) La identificación del problema. Una vez haya precisado el porqué, es hora de plantear el problema que va a investigar. Ya la fase exploratoria debe haberle suscitado inquietudes. Piense ahora en el asunto, eche mano de todo lo que sabe y pregúntese: ¿Qué vacíos hay en las explicaciones contenidas en los textos?  ¿Qué argumentos no son convincentes y por qué? ¿Qué aspecto del tema no es profundizado en ningún texto? ¿Qué planteamientos importantes no han sido desarrollados por los autores? Estas y otras preguntas análogas pueden orientarlo. Tómese su tiempo; reflexione, examine el asunto desde distintos ángulos, tome apuntes y deje que sus ideas vayan madurando. Una vez tenga el problema, revíselo: podría tratarse de un falso problema. A esta categoría suelen pertenecer los problemas centrados en cuestiones terminológicas (¿El sur queda abajo o arriba?) y los problemas sin solución (Si Dios es la causa de Todo, ¿qué causó a Dios?). 

4) La formulación de la pregunta. Ahora que tiene claro su problema de investigación, formule la pregunta de la manera más concisa posible. Fíjese que la pregunta sintetice el núcleo del problema y que sea comprensible para el lector. Verifique si la pregunta es viable, es decir, si puede ser investigada en un lapso razonable. 

Formule la pregunta de tal modo que la respuesta no sea un simple sí o no. No pregunte, por ejemplo: “¿Es posible establecer el impacto de la violencia en el sector agrícola desde 1980?”. Pregunte: “¿Cuál ha sido el impacto de la violencia en el sector agrícola desde 1980?” Evite formular preguntas en forma de dilemas del tipo “¿El neoliberalismo aumenta la pobreza o la disminuye?” Decida qué quiere preguntar. Tampoco pregunte por estados mentales de otras personas: “¿Por qué Tolomeo pensó que la tierra está en el centro del universo?” Por más que Ud. se esfuerce, nunca podrá averiguarlo. 

Evite plantear preguntas sobre estados futuros de cosas: “¿Puede la biotecnología eliminar los problemas de salud pública en el próximo siglo?” El futuro es, por definición, inaccesible a la investigación empírica. Absténgase de formular preguntas totalizantes: “¿Cuál es el sentido de la existencia?” “¿Cómo funciona el universo y sus alrededores?”; o preguntas disciplinares clásicas: “¿Qué es la filosofía?” “¿Cuál es el origen de la sociedad?” Recuerde que su capacidad de trabajo tiene un límite  y que preguntas como éstas son muy difíciles de resolver de manera plausible en una investigación. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

Objetivos de la Investigación (Tarea: Mapa conceptual y primera redacción del potencial Protocolo de investigación)


Diferencia entre el Problema de Investigación y el Objetivo General
De una forma muy parecida a la diferencia entre problema y preguntas de investigación, también hay precisar la diferencia entre problema y objetivo. El problema es una situación anómala y el Objetivo General es el enunciado en que se expresa la acción general (total) que se llevará a cabo para llevar a cabo la investigación que clarificará tal situación. 
Por ejemplo, si mi problema es que se desconoce la forma en que trabaja pedagógica y administrativamente una escuela, para formular un Sistema de Administración Informático, el objetivo de mi investigación será justamente, Averiguar, investigar, cómo funciona esa escuela.   Por lo tanto, en una investigación hay solo un objetivo general. No más de uno, porque cada Objetivo General enunciado es un investigación aparte. Por lo tanto en una Tesis, si Ud. escribe dos o tres Objetivos Generales, está indicando que hará dos o tres Tesis o investigaciones diferentes.  ¡Así de simple!
En realidad hay poca diferencia entre un problema de investigación cuando esta expresado en forma breve y el objetivo que lo resuelve. Es decir, si mi problema es la dificultad que encuentro para cruzar el río, mi objetivo de investigación es encontrar la forma de cruzar el río. (“Encontrar” es un verbo fuerte que indica acción investigativa.)
Al describir el problema, lo más aconsejable es plantearlo sin indicar para qué se quiere resolverlo.  Por ejemplo: “El problema a que motiva esta investigación es el desconocimiento que tenemos de los etapas administrativas y contables por las que pasa el pedido de un cliente antes de llagar a sus manos” .  Por lo que se recomienda que la descripción del problema comience expresando que “Se desconoce...”  o, “Carecemos de información sobre...”, etc.
Mientras que en el Objetivo General se indica además, para qué se quiere investigar, es decir, su finalidad: Iniciando la oración con verbos fuertes, de acción, tal como “Investigar, revelar, averiguar, etc.:  “Objetivo General: Conocer y revelar los etapas administrativas y contables por las que para un pedido antes de llegar a las manos de un cliente, para desarrollar un sistema informático automatizado que lo realice” (El énfasis es sólo para destacar el uso de la oración “para...”)
Los Objetivos Específicos
 El Objetivo General, para ser llevado a cabo, usualmente puede y tiene que ser desglosado en una serie de acciones o actividades particulares menores, sustancialmente diferentes unas de otras.  En el ejemplo de la escuela indicado anteriormente, se tendrá que investigar el funcionamiento pedagógico, por un lado y el funcionamiento administrativo, por otro, dando dos acciones independientes.  Estos son los Objetivos Específicos. Son como las dos, tres o cuatro partes básicas en que se divide la investigación.  Por lo tanto el desarrollo de la investigación a lo largo de la metodología empleada no es otra cosa que la forma en que se van resolviendo los objetivos particulares.  Si tiene tres Objetivos específicos, al final del análisis, Ud. debe tener dos, tres o cuatro respuestas claras que resuelven al Objetivo General y estas son las dos, tres o cuatro respuestas a los objetivos particulares. 
El Objetivo General
La primera etapa del método científico incluye la determinación de objetivos de la investigación. Los objetivos son inherentes a la definición y delimitación del problema; es decir, se desprenden al precisar el estudio.  Los objetivos de investigación se construyen tomando como base la operatividad y el alcance de la investigación.
¿Cómo redactar Objetivos Generales?
Un Objetivo es un enunciado en que se expresa una acción a llevar a cabo.  Por lo tanto debe estar iniciado por verbos fuertes, que indican acciones, a continuación se indica el fenómeno en el que –o con quien—se llevará a cabo dicha acción. Seguidamente se indica el objeto de investigación, es decir, el fenómeno o las partes en relación que serán investigados, indicando finalmente para qué se realiza esta acción investigativa. 
Requisitos para plantear los objetivos:
Enfocarse a la solución del problema
  • Ser realistas.
  • Ser medibles.
  • Ser congruentes.
  • Ser importantes.
  • Redactarse evitando palabras subjetivas.
  • Precisar los factores existentes que lleva a investigar.
  • Enfatizar la importancia de mejorar la organización.
   Para construir los objetivos deben considerarse las siguientes interrogantes (los que sean necesarios y en el orden más conveniente):
Quién, qué, cómo, cuándo y dónde.
A continuación se muestra un cuadro sintagmático que puede ayudar a construir Problemas y Objetivos de investigación.
 Secuencia Sintagmática para escribir objetivos
(El Problema/Objetivo de investigación se define como...)
Verbo
Fenómeno
Subfenómeno
(Ud. lo pone)
Para...
(finalidad del Objetivo)
Establecer
Averiguar
Identificar
Recopilar
Investiga
Revelar
Descubrir
Indagar
Inquirir
Pesquisar
Registrar
Buscar
Estructuras
Funciones
Roles
Historial
Probabilidades
Relaciones
Avances
Retrocesos
Resistencias
Facilidades
Etc...
Entre ...
De...
Del...
En ...
Cuando...
Cómo... (infrecuente)
Mejorar
Renovar
Confeccionar
Sugerir
Proponer
Innovar
Resolver
Satisfacer
Controlar
Iniciar
Etc...

martes, 5 de mayo de 2015

¿Cómo se plantea un problema de investigación?


Plantear el problema es estructurar formalmente la idea de investigación. El paso de la idea al planteamiento del problema, depende de qué tan familiarizado esté el investigador con el tema a tratar, la complejidad de la misma idea, la existencia de estudios antecedentes, el empeño del investigador y las habilidades personales de éste.

Los criterios para plantear adecuadamente el problema de investigación son:

.El problema debe expresar una relación entre dos o más variables.

.El problema debe estar formulado claramente y sin ambigüedad.

.El planteamiento implica la posibilidad de prueba empírica. Es decir de poder observada en la realidad.


Plantear el problema consiste en describir de manera amplia la situación objeto de estudio, ubicándola en un contexto que permita comprender su origen, relaciones e incógnitas por responder.

Plantear el problema implica desarrollar, explicar o exponer con amplitud. Mientras que formular es concretar, precisar o enunciar. Formulación del problema es la concreción del planteamiento en preguntas precisas y delimitadas en cuanto a espacio, tiempo y población (si fuera el caso). En tal sentido, es importante partir de un planteamiento global en el que se describa, de lo general a lo particular, (método deductivo) el objeto de estudio, hasta llegar, como lo sugiera la formulación, a una serie de preguntas que ayuden a precisar lo que se pretende investigar. De estas preguntas surgen los objetivos de la investigación.

Desde esta perspectiva un problema de investigación científica tiene tres componentes:


.Planteamiento teórico del problema (Deber Ser)

.Planteamiento descriptivo del problema(Es)

.Formulación operacional del problema (Incógnitas)


A partir de estos componentes se puede decir que el planteamiento puede ser presentado siguiendo un modelo o una estructura.


(Ampliar la información con el texto de Mario Tamayo y Tamayo , "El Proceso de Investigación"; y Carlos Sabino, "Proceso de Investigación")

martes, 28 de abril de 2015

El Proceso de Investigación en ciencias sociales





El proceso de investigación

La investigación científica es un proceso, término que significa dinámico, cambiante y continuo. Este proceso está compuesto por una serie de etapas, las cuales se derivan unas de otras. Por ello al llevar a cabo un estudio o investigación, no podemos omitir etapas. Según Hernández Sampieri, Fernández Collado y Baptista Lucio, quienes dudan de este requisito pueden pagar distintos precios: que la investigación resultante no sea válida o confiable o, que no cumpla con los propósitos por los cuales se realizó, por lo que deja de ser científica.

Todas las publicaciones que podemos encontrar sobre el proceso de investigación científico aplicado a diversos campos del conocimiento abarcan, prácticamente, las mismas etapas. A veces difieren en el orden en algunos casos, en la cantidad en otros a través de la agrupación o desagregación de algunas de ellas, en el modo de nombrarlas, en el énfasis puesto en cada una, pero en esencia son lo mismo.

Entonces ante la pregunta "¿Cuál es el objetivo de construir un proyecto de investigación, en el que quede claramente definido el proceso y el diseño que llevaremos adelante?", ya casi tenemos esbozada la respuesta. El objetivo es demostrar la importancia, pertinencia, utilidad y factibilidad de su ejecución. Con la aplicación del proceso de investigación científica se generan nuevos conocimientos, los cuáles a su vez producen nuevas ideas e interrogantes para investigar, y es así cómo avanzan la ciencia y la tecnología.

Es importante destacar que las etapas de un proceso o los componentes de un proyecto de investigación no se delinean de una vez y para siempre, aunque por cuestiones analíticas haya que presentarlos secuencialmente. La práctica nos enseña que investigar es una tarea casi "artesanal" en la que es preciso unir el pensamiento riguroso con la imaginación. Lo normal es que haya que reformular continuamente los distintos componentes para que el proyecto logre la coherencia necesaria. El carácter dinámico de la investigación no permite concebir al proceso como teniendo un principio y fin definitivos, sino más bien como un trabajo continuo, de idas y venidas.

Toda investigación se origina en una idea, un problema o situación problemática, pero como las situaciones problemáticas son diversas y de diversa índole, no existe un esquema único para formular los proyectos sobre los cuales el investigador se propone realizar una investigación empírica sobre ellas.

Existe una gran variedad de fuentes que pueden generar ideas de investigación, entre los cuáles podemos mencionar las experiencias individuales, la lectura de libros, revistas, periódicos. Teorías ya desarrolladas, descubrimientos productos de investigaciones, conversaciones personales, observaciones de hechos, creencias e incluso presentimientos también son fuentes de ideas.

La mayoría de las ideas iniciales son vagas y requieren analizarse cuidadosamente para que sean transformadas en planteamientos más precisos y estructurados.  En este momento estamos en la definición del área temática, que implica la selección de un campo de trabajo, de la especialidad o problemática donde nos situamos. Para nombrar algunas de ellas: las relaciones en la escuela, las migraciones internas, las partículas subatómicas, las enfermedades contagiosas, la inflación, entre otros.

La formulación del problema es el hecho más importante en la tarea del investigador porque implica una serie de decisiones previas de la mayor importancia, que generalmente se realizan de manera implícita y no siempre de manera realmente consciente por parte de aquel. En ausencia de un problema, no hay verdadera búsqueda de conocimientos, no hay creación, aunque puedan hacerse valiosos aportes pedagógicos o prácticos: si no hay algo de algún modo desconocido, o mal conocido, no hay en verdad, auténtica necesidad de investigar, de obtener nuevo conocimiento. De esta manera, plantear o formular el problema no es sino afinar y estructurar más formalmente la idea de la investigación.

Las razones para efectuar las preguntas a la realidad, desde una particular visión de la sociedad, pueden ser de diversa índole:

- intelectuales: por el simple deseo de saber o conocer,

- prácticas o políticas: esto significa saber para actuar; conocer un proceso o situación para mantenerlo o para cambiarlo.

Conviene advertir que los problemas de conocimiento no deben confundirse con los problemas de la vida práctica, aunque ambos puedan estar estrechamente ligados. Por ejemplo, no es un problema de investigación reducir los accidentes de tránsito, pero en cambio si lo es responder a la pregunta: ¿Cuáles son las causas que provocan los accidentes de tránsito? Basándose en la respuesta podrá resolverse el problema práctico.

En primer término corresponde entonces, describir la situación problemática. De esta descripción debe desprenderse que es necesario o conveniente producir nuevo conocimiento sobre ella. Es importante señalar que un problema de conocimiento se platea o presenta cuando alcanzamos a precisar que es lo que no sabemos dentro de un área temática determinada, cuando establecemos una especie de frontera entre lo conocido y lo no conocido, y nos decidimos a indagar sobre esto último.

La descripción de la situación incluye las proposiciones que surgen de la observación de la situación, de las lecturas de referencia, de las obtenidas en el proceso de familiarización con ellas a través de entrevistas, de las noticias que aparezcan en los medios, entre otros.

La pregunta que hacemos ante la realidad, desde nuestro paradigma particular, va a determinar toda o buena parte de nuestra investigación. Este es el momento eminentemente valorativo del proceso de investigación en el que entran en juego todos los elementos del paradigma del investigador. La respuesta de este interrogante básico se podrá obtener sólo después de haber hecha la investigación. Dicho de otro modo, el objetivo fundamental de la investigación es resolver precisamente dicho problema de conocimiento (encontrar la respuesta) y su éxito deberá medirse entonces – antes que nada- por la claridad, pertinencia y precisión de dicha respuesta.

Esta pregunta debe ser precisada y acotada, es decir que la misma debe ser siempre acotada en el tiempo y en el espacio. Un problema correctamente planteado, temporal y espacialmente, está parcialmente resuelto, a mayor exactitud corresponden más posibilidades de obtener una solución satisfactoria. El problema debe historizarse, concretizarse, particularizarse, especificarse. Es lo que debe aparecer como dimensión temporal, que no es el tiempo que llevará realizar la investigación, sino el tiempo propio del objeto de estudio. Según éste autor puede ser:

- transversal o sincrónico, en este caso hay que construirlo de tal manera de incorporarle su especificidad histórica, o

- longitudinal o diacrónico, es decir tiene una duración prolongada en el tiempo (meses, años, entre otros)

Una vez que tenemos la realidad transformada en problema, es decir que tenemos ya formulada la pregunta o preguntas cuyas respuestas serán buscadas en la investigación, hay que seguir algunos pasos:

- Repaso exhaustivo de la literatura existente, para así conocer el estado actual de los conocimientos sobre el tema, esto quiere decir la necesidad de conocer los antecedentes. Se deben seleccionar los trabajos que se consideran pertinentes sobre el tema y analizar los elementos que ayuden al propio trabajo.

- Ver cómo definen los investigadores sus propios términos, para así poder reconocer los paradigmas en los que se insertan.

- Verificar si dos o más investigaciones están usando los mismos términos para definir las mismas cosas, o bien si usan diferentes términos para un mismo elemento o bien si usan los mismos términos para definir elementos distintos.

- Qué tipo de periodización están usando y las razones para usar una u otra periodización.

- Si se proponen nuevos problemas a investigar.

- Si no se usaron datos que ahora están disponibles, y no lo estaban en el momento de realizarse esa investigación.

Si es posible sería importante también realizar observación directa sobre el problema y hablar con personas que han trabajado sobre el tema.

En este momento debe estarse en condiciones de formular el marco teórico de nuestra investigación, el cual se corresponderá con la particular visión de la sociedad que tenga el investigador. Aquí es donde hay que sustentar teóricamente el estudio.

El marco teórico es la elaboración teórica de la situación problemática. Ningún hecho o fenómeno puede abordarse sin una adecuada conceptualización. El investigador que se plantea un problema no lo hace en el vacío, como si no tuviese la menor idea acerca del mismo, sino que parte de algunas ideas o afirmaciones previas. Puede partirse de establecer cuáles son las disciplinas o áreas disciplinarias que se ocupan de la situación problemática, a fin de avanzar en el proceso de ponerla en conexión con los desarrollos conceptuales pertinentes desde el punto de vista que interesa al investigador.

Así se estará en condiciones de reseñar las principales corrientes teóricas relativas a la situación problemática. Es, muchas veces, en el propio proceso de investigación donde se refinan los conceptos existentes, a medida que se penetra y conoce más profundamente las características del objeto de estudio.

En este proceso se irá construyendo ese objeto y ubicando la situación problemática en el sistema de problemas y los supuestos propios y ajenos. El marco teórico, también llamado marco de referencia o marco conceptual -este último es más limitado-, tienen precisamente este propósito: dar a la investigación un sistema coordinado y coherente de conceptos y proposiciones que permitan abordar el problema, es decir, trata de integrar al problema en un ámbito donde éste cobre sentido. Una importante función del marco teórico es que conduce al establecimiento de hipótesis o afirmaciones que más tarde habrán de someterse a prueba en la realidad.

El marco teórico comprende la elaboración de dos etapas: a) la revisión de la literatura correspondiente y b) la adopción de una teoría o desarrollo de una perspectiva teórica.

La literatura revisada puede revelar:  que existe una teoría completamente desarrollada, con abundante evidencia empírica y que se aplica a nuestro problema de investigación; que hay varias teorías que se aplican a nuestro problema de investigación; que hay piezas y trozos de teorías con apoyo empírico moderado o limitado, que sugieren variables potencialmente importantes y que se aplican a nuestro problema de investigación; y que solamente existen guías aún no estudiadas e ideas vagamente relacionadas con el problema de investigación

En cada caso varía la estrategia que habremos de utilizar para construir nuestro marco teórico, ya que podemos adoptar una teoría o desarrollar una perspectiva teórica. Lo importante es explicar claramente la teoría y la forma en que se aplica a nuestro problema de investigación.

En síntesis, la función del marco teórico es el de situar nuestro problema dentro de un conjunto de conocimientos que permitan orientar nuestra búsqueda y nos ofrezcan una conceptualización adecuada de los términos que utilizamos.

Una vez definidos teóricamente y de manera implícita nuestros conceptos -o no observables-, debemos reducir el problema teórico a términos concretos y explícitos. Esta actividad se conoce como operacionalización, es decir, tornar objetivables u observables, y en lo posible, mensurables, nuestros términos teóricos. Una vez que están determinados los conceptos -o no observables- con que se trabajará, se debe iniciar la tarea de reemplazarlos válidamente por indicadores -u observables-.

Para eso será necesario prestar atención a cuál de los aspectos del concepto reemplaza el indicador y a la cantidad de indicadores que son necesarios para que el reemplazo sea válido y justificado. Palabras sumamente sencillas pueden ocultar una multiplicidad de significados posibles que contribuyan a oscurecer y en algunos casos a imposibilitar la solución del problema. Operacionalización, por lo tanto, es definir un concepto por las acciones necesarias para observarlo o medirlo.

A continuación debe llevarse a cabo la explicitación de los objetivos de la investigación. En este momento se expresa el tipo de conocimiento que se pretende lograr con la investigación -descriptivo, explicativo, diagnóstico, exploratorio, proyectivo, correlacional, etc.-. Existe una estrecha relación entre los objetivos y las preguntas, ya que aquellos se corresponden con éstas o se derivan de ellas. Los objetivos generales no debieran ser más de dos. Los objetivos específicos son aquellos que deben lograrse para alcanzar los objetivos generales.

Pueden ser objetivos generales:

-cuantificar: establecer la cantidad de elementos que tienen una propiedad dada.

-describir: determinar ciertas propiedades de un objeto o el grado tipo de relación entre objetos.

-explicar: establecer por qué un objeto es o cómo es; si un objeto incide en otro y cuánto, etc.

-diagnosticar: determinar las características de una situación y sus posibles causas.

-evaluar: determinar, según criterios establecidos, en qué medida se han logrado ciertos resultados o metas en el desarrollo de ciertos procesos.

-explorar: indagar si existen propiedades en los objetos no puestas de relieve hasta ahora, o conceptos que se consideran insuficientes en su intención o extensión respecto de lo que sucede.

-correlacionar: ver cómo se relacionan o vinculan diversos fenómenos entre sí o si no se relacionan.

Ustedes pueden preguntar cuál de estos estudios es el mejor. La respuesta es simple: ninguno. Todos estos tipos de investigación son igualmente válidos e importantes. Todos ellos han contribuido al avance de las distintas ciencias. Cada uno tiene su razón de ser. La investigación debe hacerse "a la medida" del problema que se formule, es decir, no decimos a priori "voy a llevar a cabo un estudio exploratorio o descriptivo", sino que primero planteamos el problema y revisamos la literatura y, después, analizamos si la investigación va a ser de una clase u otra.

Los objetivos específicos deben desprenderse de los objetivos generales y estar en consonancia con aquellos. De los objetivos específicos se desprenderán las técnicas que utilizaremos para recolectar los datos que contribuyan a dar respuestas a las preguntas que originaron la investigación.

Formulado nuestro marco teórico y nuestros objetivos de investigación cabe constituir las hipótesis. Una hipótesis es una afirmación conjetural, una proposición tentativa, acerca de la relación entre dos o más fenómenos o variables observadas. La función de la hipótesis en la investigación es sugerir explicaciones a ciertos hechos y orientar la investigación de otros. Son los instrumentos a través de los cuales el científico trabaja con la teoría; por lo tanto son el puente entre la teoría y la investigación.

Tipos de investigación

Las investigaciones científicas en ciencias sociales se puede clasificar en dos grandes grupos: Las investigaciones teóricas y Las investigaciones empíricas.

La investigación teórica

Las investigaciones teóricas son sin ninguna duda las más complejas de las existentes. Este tipo de investigación está normalmente reservadas a personas de una gran experiencia en el campo de la investigación en ciencias sociales. Es por este motivo que no se recomienda que un doctorando inicie su investigación con este tipo de investigación científica.

Las investigaciones teóricas se caracterizan por no realizar ningún tipo de investigación de campo y basarse principalmente en investigaciones científicas previas. Además, son investigaciones muy poco estructuras y muy flexibles por lo que no existe un patrón que indique qué pasos son necesarios seguir para una buena investigación teórica. Un artículo en donde se realice una recopilación y una reconceptualización de un constructo estudiado en el pasado es un claro ejemplo de investigación teórica.

La investigación empírica

A diferencia de las investigaciones teóricas, las investigaciones empíricas se caracterizan por utilizar casos reales de la sociedad para introducir o confirmar teorías científicas. Las investigaciones empíricas son mucho más estructuradas que las teóricas por lo que simplifica el desarrollo de la investigación. La dificultad de escribir y publicar este tipo de investigación es bastante inferior a las investigaciones teóricas por lo que se recomienda a los doctorandos este tipo de investigación para sus tesis doctorales. Además, desarrollar una investigación empírica permite una mayor comprensión de las bases de la investigación científica por parte de los doctorandos.

Las investigaciones empíricas en ciencias sociales se puede clasificar en dos grandes grupos: Las investigaciones exploratorias y Las investigaciones confirmatorias.

Tanto las investigaciones exploratorias como las investigaciones confirmatorias pueden hacer referencia a un estudio transversal o a un estudio longitudinal. El primero de ellos hace referencia a las investigaciones en donde la dimensión temporal no se considera un aspecto relevante para la investigación. Por ejemplo, una investigación de la relación existente entre la estructura organizativa de una empresa y sus resultados económicos se puede estudiar sin tener presente el factor tiempo. En cambio, la investigación de cómo se ve afectado el comportamiento de los trabajadores ante ciertos cambios organizacionales debe tener presente la dimensional temporal.

Las investigaciones empíricas (tanto las exploratorias como las confirmatorias) están formadas por una parte teórica y otra práctica. El investigador debe ser capaz de diferenciar ambas de forma clara para poder realizar una investigación empírica de calidad. Es importante recordar que la investigación científica es teórica y que la parte práctica son solamente casos particulares que sirven para confirmar o rechazar la parte teórica. La investigación exploratoria se realiza cuándo se conoce muy poco sobre un concepto, constructo o materia. También se le suele llamar investigación inductiva. Las investigaciones exploratorias proporcionan información de un reducido grupo de personas, situaciones u organizaciones con el objetivo de obtener un conjunto de proposiciones contrastables que representen una teoría. La investigación confirmatoria tiene como principal objetivo la contrastación de teorías científicas. Este tipo de investigación también se le conoce como investigación deductiva. A diferencia de las investigaciones exploratorias, en las investigaciones confirmatorias se parte de una teoría científica a partir de la cual se establece un conjunto de hipótesis (afirmaciones a comprobar). Posteriormente, y tras recopilar información de una muestra suficientemente grande, la investigación confirmatoria intenta validar las hipótesis propuestas.

La generación de conocimiento científico surge de la interacción de las investigaciones exploratorias y de las investigaciones confirmatorias. Mientras que la investigación exploratoria descubre y propone nuevas teorías a través de proposiciones, las investigaciones confirmatorias las validan o las rechazan en función de unas hipótesis basadas esas proposiciones.


Las investigaciones exploratorias y las investigaciones confirmatorias no son excluyentes en una misma investigación. Es posible encontrar en un mismo artículo científico ambos tipos de investigaciones. Por ejemplo, en una primera parte del artículo se podría proponer una teoría a través de una investigación inductiva y posteriormente se podría poner a prueba la teoría mediante una investigación deductiva. Tal y como se ha comentado previamente, la investigación exploratoria es más creativa y la investigación confirmatoria es más estructurada. No obstante, es muy poco frecuente ver ambas investigaciones en un mismo artículo científico. 

martes, 20 de mayo de 2014

METODOLOGÍA (Definición general)



Metodología es un vocablo generado a partir de tres palabras de origen griego:metà (“más allá”), odòs(“camino”) y logos (“estudio”). El concepto hace referencia al plan de investigación que permite cumplir ciertos objetivos en el marco de una ciencia. Cabe resaltar que la metodología también puede ser aplicada en el ámbito artístico, cuando se lleva a cabo una observación rigurosa. Por lo tanto, puede entenderse a la metodología como el conjunto de procedimientos que determinan una investigación de tipo científico o marcan el rumbo de una exposición doctrinal.


En el ámbito de las ciencias sociales, el recurso de la metodología se enfoca en la realidad de una sociedad para arribar a una conclusión cierta y contundente acerca de un episodio valiéndose de la observación y el trabajo prácticotípico de toda ciencia.

Es importante la distinción entre elmétodo (nombre que recibe cada plan seleccionado para alcanzar un objetivo) y la metodología (rama que estudia el método). El metodólogo no se dedica a analizar ni a verificar conocimiento ya obtenido y aceptado por la ciencia: su tarea es rastrear y adoptar estrategias válidas para incrementar dicho conocimiento.

La metodología es una pieza esencial de toda investigación (método científico) que sigue a la propedéutica ya que permite sistematizar los procedimientos y técnicas que se requieren para concretar el desafío. Cabe aclarar que la propedéutica da nombre a la acumulación de conocimientos y disciplinas que son necesarios paraabordar y entender cualquier materia. El término proviene del griego pró(“antes”) y paideutikós (“referente a la enseñanza”)

En otras palabras, la metodología es un recurso concreto que deriva de unaposición teórica y epistemológica, para la selección de técnicas específicas de investigación. La metodología, entonces, depende de los postulados que el investigador crea que son válidos, ya que la acción metodológica será su herramienta para analizar la realidad estudiada. La metodología para ser eficiente debe ser disciplinada y sistemática y permitir un enfoque que permite analizar un problema en su totalidad.

Dentro de una investigación pueden desarrollarse muchas metodologías, pero todas ellas pueden encasillarse en dos grandes grupos, la metodología de investigacióncualitativa y cuantitativa. La primera es la que permite acceder a la información a través de la recolección de datos sobre variables, llegando a determinadas conclusiones al comparar estadísticas; la segunda, realiza registros narrativos sobre fenómenos investigados, dejando a un lado la cuantificación de datos y obteniéndolos a través de entrevistas o técnicas no-numéricas, estudiando la relación entre las variables que se obtuvieron a partir de la observación, teniendo en cuenta por sobre todo los contextos y las situaciones que giran en torno al problema estudiado.

Por otro lado, la metodología también puede ser comparativa (analiza), descriptiva (expone) o normativa (valora). Para saber si conviene utilizar un tipo de metodología u otro, el científico  o investigador tiene que tener en cuenta un conjunto de aspectos importantes. Algunas de las preguntas que debe hacerse son: ¿qué resultados espera conseguir? ¿quiénes son los interesados en conocer los resultados? ¿cuál es la naturaleza del proyecto?

Es imprescindible que el método empleado y la teoría, que ofrece el marco donde se insertan los conocimientos, estén unidos por la coherencia (el cómo y el qué deben ser coherentes entre sí); esto significa que la metodología debe ser utilizada dentro de un marco ideológico, un sistema de ideas coherentes que sean las encargadas de explicar el para qué de la investigación.

Como ya lo hemos explicado, método y metodología son cosas diferentes. El término método, también conocido como técnicas de investigación, puede definirse como el camino para alcanzar a un fin; en relación con la metodología consiste en los procedimientos que deben llevarse a cabo para cumplir con lo estipulado por ella y obtener conclusiones verídicas sobre el fenómeno o problema que se analiza. En otras palabras, mientras que la metodología es lo que une al sujeto al objeto de conocimiento y es imprescindible para conseguir el conocimiento científico, el método es el camino o instrumento que nos lleva a él.

La metodología del entrenamiento deportivo consiste en las reglas que deben cumplirse dentro de la organización en la práctica de un deporte. Existen dos tipos de metodologías en este campo: pluridisciplinar e integrada.

La metodología pluridisciplinar es la que considera que el mejor rendimiento deportivo puede obtenerse a partir de la suma de los diferentes elementos que intervienen tales como la técnica, la táctica, y los aspectos físicos, psicológicos y visuales. Los fines se consiguen a partir de ejercicios claros y seguros.

La metodología integrada se encuentra basada en la práctica deportiva, y considera que las habilidades técnico-tácticas, físicas, psicológicas y visuales están íntimamente ligadas. En esa metodología se busca integración y combinación entre todos los elementos, pero se presta una mayor atención a la técnica y la táctica.

FUENTE: http://definicion.de/metodologia/


ASIGNACIÓN: Elaborar un Mapa Conceptual.

viernes, 9 de mayo de 2014

EL CUESTIONARIO

    El cuestionario es un instrumento de investigación que forma parte de la técnica de la encuesta. Es fácil de usar, popular y con resultados directos. El cuestionario, tanto en su forma como en su contenido, debe ser sencillo de contestar. Las preguntas han de ser formuladas de manera clara y concisa; pueden ser cerradas, abiertas o semi abiertas, procurando que la respuesta no sea ambigua. Como parte interrogante del cuestionario o en documento separado, se recomienda incluir unas instrucciones breves, claras y precisas, para facilitar su solución. Seguidamente se presenta un resumen de las dificultades más frecuentes en la elaboración de cuestionarios.



PROBLEMAS MÁS USUALES EN LOS CUESTIONARIOS

  • Preguntas con alto grado de ambigüedad.
  • Inadecuada estructuración de las preguntas.
  • Secuencia inadecuada de las preguntas.
  • Incorrecta elección de muestras poblacionales.
  • Cuestionarios con excesivo número de ítemes.
  • Cuestionarios elaborados sin pruebas de validación- piloto.
  • Utilización errónea de escalas de medida.
  • Errores en la codificación de las preguntas.

Un cuestionario es algo más que una simple lista de preguntas. Su diseño es más complicado de lo que puede parecer a primera vista. Debe estar cuidadosamente elaborado en forma y contenido y ha de tomarse en cuenta toda una serie de elementos que lo doten de rigurosidad y sistematicidad.

    La fase de diseño del cuestionario es una de las más críticas, concretamente en cuanto se refiere a la elaboración de las preguntas (qué y cómo preguntar, determinar las escalas de medida de actitudes y respuestas, formatos de presentación, entre otros). Las interrogantes constituyen el elemento básico del cuestionario y de su adecuado diseño depende el logro de una información representativa para las investigaciones que se realicen.

    Las preguntas incluidas en los cuestionarios suministran una amplia información alusiva a las opiniones, intenciones, juicios, motivos, hábitos y expectativas de los sujetos. Asimismo, sirven para recoger datos sobre los servicios, fondos o colecciones de que disponen los sujetos en el centro estudiado, sobre el funcionamiento de éste, el estado de las instalaciones, y demás elementos vinculados al estudio.

DISEÑO DE UN CUESTIONARIO

    Al diseñar un cuestionario, lo primero es establecer sus finalidades, es decir, para qué servirá la información que se obtendrá mediante su aplicación. En este análisis es preciso tener claro qué se quiere saber exactamente, para qué se efectúa el estudio. Además, es necesario precisar los objetivos específicos del trabajo en la forma más concreta posible para garantizar el logro de las finalidades previamente definidas.

     Es importante seleccionar y definir las variables. Se ha de conocer cuáles son las que se desea incluir en el estudio y establecer de forma explícita y unívoca que representan.  Esto facilita enormemente la construcción del cuestionario y el posterior análisis e interpretación de los datos.

    En el momento del diseño del cuestionario, el investigador se debe plantear una serie de cuestiones: tipo de cuestionario que va a utilizar; valoración del tipo de preguntas a incluir; adopción de un criterio adecuado de codificación de las preguntas para su tratamiento posterior; elección de un tamaño representativo de la muestra a la que se aplicará el cuestionario, entre otros.

    Cabe destacar que actualmente, el cuestionario también puede presentarse a través de medios magnéticos (disquete o CD) y electrónicos (correo electrónico e Internet).

    El Cuestionario puede ser:

  1. Cuestionario de preguntas cerradas: Son aquellas que establecen previamente las opciones de respuesta que puede elegir el encuestado. Éstas se clasifican en: dicotómicas: cuando se ofrecen sólo dos opciones de respuesta; y de selección simple, cuando se ofrecen varias opciones, pero se escoge sólo una.
  2. Cuestionario de preguntas abiertas: Son las que no ofrecen opciones de respuestas, sino que se da la libertad de responder al encuestado, quien desarrolla su respuesta de manera independiente. Ejemplo: ¿Qué actividades realizó durante el último cargo desempeñado?
  3. Cuestionario mixto: Es aquel cuestionario que combina pregunta abiertas, cerradas y mixtas.

      Recomendaciones Para la Elaboración del Cuestionario.

     1.- Ordenar las preguntas de lo general a lo particular. Consiste en colocar al inicio las preguntas más generales y luego las específicas. Ejemplo:

 ¿Acostumbra usted a ver televisión? Si_______ No________

            Si respondió afirmativamente, indique:

¿En que Horario?
¿Cuál es su canal preferido?
¿Cuál es su programa favorito?
¿Cuál es su artista predilecto?

    2.- Evitar preguntas que abusen de la memoria del encuestado.
          Ejemplo:

         ¿Qué lugar visitó usted durante las vacaciones escolares 2008?
         ¿Cuando fue la ultima vez que vio una película en blanco y negro?

    3.- Obviar preguntas sobre temas o conocimientos especializados.
          Ejemplo:
          ¿Qué opina usted sobre el desarrollo actual que ha experimentado la nanotecnología?

    4.- No incluir preguntas que induzcan a la respuesta (preguntas Guía).

            ¿Considera usted que ha sido un fracaso la política económica del gobierno?

            Pregunta reformulada:
            ¿Qué opinión le merece la política económica del gobierno?

   5.- Omitir las preguntas que originen múltiples interpretaciones.
            Ejemplo:

            ¿Lo ha hecho usted alguna vez?
            ¿Cuántas veces le gusta hacerlo?

    6.- Separar las preguntas dobles, es decir aquellas en las que se interroga sobre dos asuntos en una misma pregunta.
            Ejemplo:
            ¿Le gusta cantar y bailar?
            Pregunta reformulada:
            ¿Le gusta Cantar?       Si_______ No_______
            ¿Le gusta bailar?         Si_______No_______
    7.- Incluir preguntas que permitan verificar respuestas anteriores o preguntas de control. Es decir, a partir de cualquier pregunta, formule otra interrogante que permita establecer la veracidad de la repuesta emitida anteriormente.
            Ejemplo:

            ¿Conoce usted los principios básicos de la administración?
            Si su respuesta es positiva, mencione algunos. (Control).

    Otra forma de control consiste en repetir una pregunta, pero con una redacción diferente. De esta manera se determina si hay consistencia en las respuestas.

    8.- Emplear frases de enlace cuando sea necesario.
          Ejemplo:

            -Si responde afirmativamente, pase a la siguiente…
            -De ser negativa su respuesta, diga el porqué…

    9.- Utilizar escalas de rangos para preguntas sobre asuntos muy personales, tales como, la edad y el salario.
           Ejemplo:

           Su sueldo mensual se ubica entre:

             800-----1000
           1001-----1500
           1501-----2000                      
           2001-----2500
           Mas de 2501

    10. Una vez construido el cuestionario, se recomienda aplicar una prueba piloto o sondeo preliminar a un pequeño grupo que no forme parte de la muestra, pero que sea equivalente en cuanto a sus características. Esto con la finalidad de establecer la validez, corregir cualquier falla y elaborar la versión definitiva del instrumento.




La validez del cuestionario significa que las preguntas o ítems deben tener una correspondencia directa con los objetivos de la investigación. Es decir, las interrogantes consultarán sólo aquello que se pretende conocer o medir.

¿Qué otros elementos integran un cuestionario?

    Además de las preguntas, el cuestionario debe incluir las instrucciones que indican cómo contestarlo. Estas son tan importantes como las interrogantes, por lo que es necesario que estén claramente formuladas, y sean comprensibles para los usuarios a quienes van dirigidas. También deben estar claras las instrucciones para las preguntas en las cuales los encuestados pueden seleccionar más de una opción. Un elemento muy importante es agradecer a quien responde la sinceridad, dedicación y el tiempo utilizado en contestar el cuestionario. Otro factor a incluir es una carta en la cual se explique el propósito del cuestionario y se garantice la confidencialidad de la información; esto ayuda a ganar la confianza del encuestado.

¿Cuál es la extensión recomendable para un cuestionario?

    No existe una regla sobre la extensión de un instrumento pues si es muy corto se pierde información y si es muy largo puede resultar tedioso para quien lo responda. La extensión depende del número de variables a medir, del interés de los encuestados y de la manera como sea administrado. Cuestionarios que tomen más de 35 minutos para responderlos pueden resultar molestos, a menos que los encuestados están muy motivados para contestar.


        

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

Arias, Fidias G. Marzo de 1997, EL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN. Introducción a la metodología científica. Caracas-Venezuela, editorial Episteme, C.A. Pp.74 -79.

Palella Stracuzzi Santa y Martins Pestana Feliberto, 2006, METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN CUANTITATIVA. Caracas- Venezuela, Fedupel, Pp. 143 -151.


ASIGNACIÓN: Hacer un Mapa Conceptual acerca del CUESTIONARIO; y realizar una ficha técnica acerca del Cuestionario en la Modalidad de la Escala de Likert.